Vengo de asistir en estos últimos meses a una serie de conferencias y posterior debate sobre dos libros de origen francés y escritos en clave filosófica-metafisica. Los libros son la "Teoría del Bloom" e "Introducción a la guerra civil". Ambos los firma Tiqqun, una suerte de agrupación de personajes muy ligados al pensamiento filosófico-político en el país galo y alguno de ellos encarcelado en extrañas circunstancias justo tras la publicación de estos textos.
No voy a resumir el contenido de los libros, porque no me veo capaz ni me interesa, y porque por diez euros que cuesta cada uno y por lo pequeño de su tamaño me parece mas que asequible y accesible su adquisición y posterior lectura. Solo quiero dejar constancia de varias coincidencias y desacuerdos, de los cuales muchos no he llegado a hacer mención a lo largo de las interesantes charlas posteriores a las valoraciones que cuatro profesores tanto en filosofía como antropología nos hicieron llegar.
Por encauzar la cosa para los no iniciados en la materia, diré que en "Teoría del Bloom" se esboza un retrato alrededor del lugar en el mundo de la persona, dentro de una sociedad controlada por un estado. Mientras en "Introducción a la guerra civil" se apuntan varias cuestiones mas sobre el lenguaje de esa "manipulación" y el modo en que el individuo, como parte de la sociedad, vive inmerso en una forma de guerra civil no violenta (o si) que no termina nunca. Vamos, que la guerra civil es el estado "normal" de la actual sociedad, no el "anormal" o esporádico.
Repito que el resumen no es tal, porque la lectura de cada uno de los dos textos debe llevar a cada cual a tener su propia visión de lo que en ellos se quiere transmitir. Por ello solo quiero animar a su lectura, aunque se trate de textos difíciles de entender en ocasiones, excesivamente técnicos y metafísicos, muy del gusto de los profesionales de la filosofía (profesores y demás) pero complejos para los neófitos absolutos, como yo, sin una ayuda en forma de técnico que te desvele los entresijos del lenguaje usado.
Por poner un par de ejemplos. En "Teoría del Bloom" se expresa así una de las máximas del discurso; "La verdadera política, la política extática comienza aquí. Con una risa brutal y envolvente. Con una risa que deshace todo el pathos que rezuma de los supuestos problemas de "desempleo", "inmigración", "precariedad" y marginación. No existe el problema social del desempleo, sino sólo el hecho metafísico de nuestra desocupación.
No existe el problema social de la inmigración, sino sólo el hecho metafísico de nuestra extranjería.
No existe la cuestión social de la precariedad o de la marginación, sino esta realidad existencial inexorable; que estamos completamente solos, solos para diñarla ante la muerte, que todos somos, desde la eternidad, seres finitos.
Que cada cual juzgue qué ocurre aquí con los asuntos serios o con la distracción social."
En "Introducción a la guerra civil" la cosa se complica dado que el libro esta estructurado en axiomas numerados, frases que forman un pensamiento y después un glosario que los desarrolla, aunque siempre en términos para los que uno a de tener una cierta base filosófica previa, que yo no tenia ni tengo, además de estar debidamente asesorado si lo que se pretende es llegar mas lejos en el conocimiento de las teorías expuestas. Por poner también un ejemplo, aquí va el numero 31 de los axiomas expuestos; "Mi propia intención no deberá aparecer en primer término, explícitamente. Será en todas partes sensible a aquellos que son familiares a ella, y en todas partes ausente a aquellos que no saben nada. Por lo demás, los programas no sirven sino para remitir a mas tarde aquello que promueven. Kant veía el criterio de moralidad de una máxima en el hecho de que su publicidad no viniese a contradecir su ejecución. La moralidad de mi proyecto no podrá por tanto exceder la siguiente formula: propagar una cierta ética de la guerra civil, un cierto arte de las distancias."
Todo esto me lleva al porque de mi apuesta por exponerme a que los vientos decidan cuanto de locura hay en mis expresiones y pensamientos y cuanto de razón puedo llegar a tener. Y los últimos acontecimientos electorales me sirven tan bien al propósito de exponer esas ideas por nadie solicitadas al escrutinio de mi exiguo pero exigente auditorio como cualquier otra cosa o suceso.
Supuesto; en unas elecciones votan millones de personas pero de los que tenían derecho a hacerlo solo participan menos de la mitad, un 46%. De esos que votan, algunos, un 42.20%, votan a un partido, mientras otro 38.50% lo hacen a otro. Menos de la mitad deciden votar y de esos que lo hacen son otra mitad los que votan por una opción ¿sinceramente me tengo que tomar en serio que menos de tres de cada diez personas con derecho a decidir hayan optado por un partido?.
(fin del prefacio)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

4 comentarios:
Acabo de regresar de una sublime relajación semanal por la zona más occidental de Las Merindades burgalesas.
Después de leer detenidamente su sincrético prefacio y evaluado bajo el infinitesimal acerbo de mis conocimientos en clave filosófica-metafísica, el único comentario que se me ocurre sobre el mismo,y con todo el respeto del mundo, es ... la gallina, D. José Luis, ... la gallina.
Jajajaja.... yo creo que mas bien el Huevo, pero seguro que coincideremos en que al final lo importante siempre es lo mismo.... otra cosa distinta a la que motiva la discusión...
Gracias por ser mi fiel (y seguramente único) seguidor con sentido de la participación. Lo aprecio mucho...
Gracias (en el mejor sentido de la palabra)..., probablemente las suyas D. José Luis, pues son las que provocan mis comentarios.
Respecto a las elecciones, con sus particpaciones y proporciones representativas..., hace ya mucho tiempo que no me las tomo ni en serio ni en broma; sencillamente, ni me las tomo.
Me provocan mucho más emociones el contraste de noticias como las siguientes:
Los últimos resultados del desempleo en Sevilla son 182.000 almitas de nada. O también 50.000 empleados menos que hace un año; datos oficiales ¿einh?.
Todo el Betis con el Betis: 60.000 almitas furiosamente entristecidas.
El pueblo siempre tiene razón cuando manifiesta, de formamasiva, sus verdaderas preocupaciones.
Hoy tenemos muy mal día D. José Luis, con dos lacerantes noticias:
La primera corresponde una muy triste noticia. A este tipo de personas me refería yo en mi comentario a su entrada "Ese mal innecesario" del 29 Marzo 2009.
La segunda se refiere a El sempiterno horror del terror.
Eppur si muove ...
Publicar un comentario en la entrada